{"id":155733,"date":"2024-10-25T08:12:20","date_gmt":"2024-10-25T15:12:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/?p=155733"},"modified":"2024-10-25T08:14:08","modified_gmt":"2024-10-25T15:14:08","slug":"desaparecidos-por-cuidar-un-yate-los-24-marineros-que-se-trago-otis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/155733\/desaparecidos-por-cuidar-un-yate-los-24-marineros-que-se-trago-otis.html","title":{"rendered":"Desaparecidos por cuidar un yate: los 24 marineros que se trag\u00f3 \u2018Otis\u2019"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.feeling.com.mx\/img\/2024\/10\/desaparecidos-yate-el-pais.jpeg\" alt=\"Desaparecidos Yate - El Pais\" class=\"alignnone size-full wp-image-155734 img-responsive \" srcset=\"https:\/\/www.feeling.com.mx\/img\/2024\/10\/desaparecidos-yate-el-pais.jpeg 414w, https:\/\/www.feeling.com.mx\/img\/2024\/10\/desaparecidos-yate-el-pais-300x200.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 414px) 100vw, 414px\" \/><\/p>\n<p><strong>EL PA\u00cdS re\u00fane las historias de los trabajadores que estaban cuidando los barcos de sus patrones cuando lleg\u00f3 a Acapulco el hurac\u00e1n de categor\u00eda cinco. A un a\u00f1o de la tragedia, las familias piden protocolos para que no se repita<\/strong><\/p>\n<p>Las \u00faltimas pistas est\u00e1n dentro de una hielera. En un trozo de respaldo o en un chaleco desgastado. Sus familias han buscado respuestas en videos virales de TikTok y en fotos de hospitalizados a cientos de kil\u00f3metros de la costa de Guerrero. Han peinado las orillas durante meses, mientras los buzos solo hallaban una mochila mojada o una tarjeta bancaria. Han encontrado una grabaci\u00f3n de despedida para una madre, donde se escucha el miedo: \u201cSolo un milagro nos puede salvar\u201d. Son sus esposos, sus hijos y sus hermanos. Son 24 y se los trag\u00f3 el mar la noche que Otis arras\u00f3 la bah\u00eda de Acapulco. Todav\u00eda no les ha devuelto el rastro.<\/p>\n<p>A un a\u00f1o de la llegada del hurac\u00e1n, EL PA\u00cdS recupera las historias de los desaparecidos en el mar en la voz de sus familias. Son dos mujeres y 22 hombres. Eran marineros, hostess, ingenieros de m\u00e1quinas y capitanes. La mayor\u00eda ten\u00eda a\u00f1os de experiencia trabajando en los barcos y hab\u00eda lidiado con decenas de tormentas. Pero entre las v\u00edctimas tambi\u00e9n hay dos ni\u00f1os, de cuatro y nueve a\u00f1os. Proven\u00edan de familias humildes, eran la clase trabajadora que pone en movimiento la rueda del turismo en Acapulco.<\/p>\n<p>Manejaban los yates privados que los due\u00f1os quer\u00edan que alguien cuidara durante el hurac\u00e1n. A algunos los obligaron a ir, a otros no hizo falta: \u201cEse era su trabajo\u201d, dicen sus familias. En M\u00e9xico se conserva la pr\u00e1ctica de velar los barcos, que consiste en poner a los empleados dentro de las embarcaciones para que las protejan durante el aire, la lluvia y las olas. As\u00ed fue en la madrugada del 25 de octubre de 2023, aunque lo que llegara fuera un hurac\u00e1n de categor\u00eda cinco, la m\u00e1xima en la escala Saffir-Simpson, con vientos de 270 kil\u00f3metros por hora.<\/p>\n<p>Algunos recibieron la alerta en la que la capitan\u00eda de puerto anunciaba el cierre de la bah\u00eda, mientras las embarcaciones, llenas \u2014cuanto m\u00e1s grandes, m\u00e1s marineros\u2014, segu\u00edan movi\u00e9ndose. Algunas para refugiarse cerca de la base naval de la Marina y otras para seguir recaudando. \u201cTodav\u00eda ese d\u00eda se hicieron paseos por la bah\u00eda\u201d, cuenta Erick Leiro, marinero e hijo del capit\u00e1n Leonardo Leiro, ahora desaparecido. Ninguna autoridad impidi\u00f3 que cientos de vidas quedaran a merced de un hurac\u00e1n por cuidar propiedades. Las cifras oficiales del paso de Otis registran 52 muertos y 31 desaparecidos, la mayor\u00eda de ellos en la costa.<\/p>\n<p>El \u00faltimo cuerpo se encontr\u00f3 a principios de diciembre. Desde entonces, la Marina ha hecho cientos de b\u00fasquedas e inmersiones, y ha recuperado algunos restos \u00f3seos, que pertenecen a otros desaparecidos. \u201cPero nada de nuestros familiares\u201d, se lamenta Patricia Nogueda, esposa del capit\u00e1n Andr\u00e9s Cortez. Ahora se re\u00fanen cada semana en la base naval, donde la Secretar\u00eda de Marina les recibe y actualiza. La mayor\u00eda de los d\u00edas no hay novedades. Pero siguen regresando: de ah\u00ed han salido la hielera, el chaleco y el trozo de respaldo.<\/p>\n<p>Mientras, siguen atorados entre los tr\u00e1mites burocr\u00e1ticos, no reciben ayuda psicol\u00f3gica ni cuentan con calidad de v\u00edctimas. Algunos integrantes han sido contratados en la Marina, como prometi\u00f3 el entonces presidente Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador; otros no cumplen con los requisitos y batallan para conseguir una pensi\u00f3n de viudedad. Pero sobre todo, Cristina S\u00e1nchez, esposa del ingeniero de m\u00e1quinas Fernando Parra, resume la principal petici\u00f3n de las familias: que esto no vuelva a ocurrir. \u201cLos due\u00f1os de los barcos ya han cobrado el dinero de los seguros, porque pr\u00e1cticamente todas las embarcaciones estaban aseguradas, pero \u00bfqui\u00e9n nos devuelve a nosotras a nuestros esposos? Queremos protocolos que aseguren que esto no vuelva a pasar\u201d, dice la mujer, que mantiene ahora sola a sus dos hijos.<\/p>\n<p>Otis dej\u00f3 algunas lecciones aprendidas. Este septiembre, cuando John irrumpi\u00f3 de vuelta en Guerrero, los marineros se plantaron ante sus patrones: se negaban a exponer sus vidas por un hurac\u00e1n. Pero eso es solo en Acapulco, donde la tragedia est\u00e1 muy reciente. Hace unos d\u00edas, los marineros de Yucat\u00e1n s\u00ed tuvieron que quedarse en los barcos a enfrentarse a Milton. El camino todav\u00eda es largo. Mientras, hay decenas de familias congelados en el recuerdo que no cesa, no cede: la \u00faltima llamada, el abrazo y la mirada. \u201cLos seguimos esperando\u201d.<\/p>\n<p><strong>Leonardo Leiro, capit\u00e1n, 61 a\u00f1os<\/strong><br \/>\nEn el varadero solo hab\u00eda hueco para una embarcaci\u00f3n peque\u00f1a. Ante la llegada de Otis, Erick Leiro decidi\u00f3 guardar en tierra para la que \u00e9l trabajaba. No tuvo esa oportunidad su padre, Leonardo, capit\u00e1n, 61 a\u00f1os, toda la vida trabajando en el mar. El Tourbill\u00f3n no cab\u00eda en el espacio all\u00e1 fuera. Decidi\u00f3 resguardar el yate cerca de la base naval de Acapulco. Alrededor de las dos de la tarde, Erick le ayud\u00f3 a desamarrarlo y trasladarlo: \u201cSupuestamente ese lugar es de refugio para la temporada de huracanes, pero claro, nunca hab\u00eda pasado un hurac\u00e1n as\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Con Leonardo se quedaron dos marineros: \u00c1lex David P\u00e9rez, de 26 a\u00f1os, y Marco Antonio Franco Cipriano, de 33. Entre los tres deb\u00edan proteger al yate de lujo, de 68 pies y capacidad para 18 personas. Nunca pens\u00f3 en no acudir a su trabajo. \u201cEs muy dif\u00edcil pensar eso aqu\u00ed, desafortunadamente. En este ambiente se piensa: \u2018Proteger la embarcaci\u00f3n es mi trabajo, de ah\u00ed vive mi familia\u2019. \u00c9l era muy responsable. Pero creo que nunca lleg\u00f3 a pensar que esto iba a pasar as\u00ed de fuerte\u201d, dice ahora su hijo. Estuvieron en comunicaci\u00f3n toda la tarde, les pidi\u00f3 que se protegieran. A las 11 de la noche volvi\u00f3 a marcar, fue la \u00faltima: \u201cMe dijo que ya estaba de la chingada\u201d.<\/p>\n<p>Los buzos solo han recuperado un trozo de respaldo del Tourbill\u00f3n. Tambi\u00e9n una hielera, que apareci\u00f3 en la isla de La Roqueta, al otro extremo de la bah\u00eda. En el interior, las libretas de mar de Leonardo, David y Marco Antonio. Tarjetas bancarias y el celular de uno de los marineros. Ah\u00ed dentro, una respuesta. \u201cEl celular tra\u00eda una grabaci\u00f3n. El marinero se estaba despidiendo de su mam\u00e1, porque el barco ya hab\u00eda impactado con otro, le dijo que se estaban hundiendo, que solo un milagro de dios los pod\u00eda salvar\u201d. Un a\u00f1o despu\u00e9s no hay rastro de ninguno de los tres.<\/p>\n<p><strong>Sergio Mart\u00ednez Dur\u00e1n, pescador, 22 a\u00f1os<\/strong><br \/>\nApenas llevaba un mes pescando. Sergio Mart\u00ednez Dur\u00e1n ten\u00eda 22 a\u00f1os y acababa de regresar de Saltillo, Coahuila, donde hab\u00eda ido a probar suerte en un trabajo. No le convenci\u00f3 y se regres\u00f3 a Acapulco. El patr\u00f3n de la embarcaci\u00f3n lo oblig\u00f3 esa noche a cuidarla, cuenta su padre Sergio Mart\u00ednez. Tambi\u00e9n a otros tres marineros. Entre los cuatro se repartieron entre el Perla I y el Perla II. Al ser lanchas peque\u00f1as se ataron al Barracruda 4 para tener m\u00e1s posibildades.<\/p>\n<p>Otis destroz\u00f3 a las cientos de embarcaciones que estaban esa noche en la bah\u00eda de Acapulco. Ni los cabos, ni los amarres, pudieron aguantar el embate del hurac\u00e1n. Tampoco lo consigui\u00f3 el Barracruda, que termin\u00f3 hundi\u00e9ndose, llev\u00e1ndose con \u00e9l a las lanchas y a los pescadores. De los cuatro, solo uno sobrevivi\u00f3. El cuerpo del tercero apareci\u00f3 flotando a los d\u00edas. Adem\u00e1s de Sergio, no se ha hallado a Eduardo Mart\u00ednez Leyva. Desde su entonces, su padre recorre cada semana la hora de camino hasta la base naval a esperar alguna noticia de su hijo. Ense\u00f1a orgulloso la foto, pero mira fijo y confiesa: \u201cEs agotador\u201d.<\/p>\n<p><strong>Fernando Parra, ingeniero de m\u00e1quinas, 39 a\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p>Cristina S\u00e1nchez muestra el trayecto que hizo el Litos esa noche. El yate, uno de los m\u00e1s modernos de la bah\u00eda, ten\u00eda un sistema llamado EPIRB que, como la caja negra de los aviones, registraba sus movimientos. El barco, normalmente anclado en Puerto Marqu\u00e9s, empez\u00f3 la jornada en una zona llamada Punta Bruja, cerca de la base naval, porque pensaba que ah\u00ed estaban m\u00e1s protegidos. Pero ya hab\u00eda tantas embarcaciones que les toc\u00f3 casi ya fuera. Ah\u00ed esperaron al hurac\u00e1n.<\/p>\n<p>La tripulaci\u00f3n estaba al completo: el capit\u00e1n, Ulises D\u00edaz, de 43 a\u00f1os; Fernando Parra, el ingeniero de m\u00e1quinas, de 39 y esposo de Cristina; el marinero Alejandro Sandoval, de 31 a\u00f1os, y hasta la hostess, Abigail Andrade, de 29. El patr\u00f3n los oblig\u00f3 a ir a todos a cuidar el yate. Excepto Sandoval, todos ten\u00edan muchos a\u00f1os trabajando en el mar y en el Litos. Las familias todav\u00eda no entienden por qu\u00e9 los llevaron a todos.<\/p>\n<blockquote><p>\u201c\u00c9l me dijo que iba a llegar mucha agua, porque seguramente era un hurac\u00e1n, pero que estuviera tranquila, que todo iba a salir bien. Que cualquier cosa \u00e9l iba a estar pendiente\u201d, cuenta S\u00e1nchez. Pasadas las 11 de la noche le mand\u00f3 un video de c\u00f3mo se ve\u00eda el mar y tambi\u00e9n un \u00faltimo mensaje: \u201cEsto se est\u00e1 poniendo m\u00e1s intenso. Hay varias embarcaciones que ya no se han podido anclar. Nosotros tenemos motores encendidos\u2026 Est\u00e1 muy, muy fuerte. Estamos nerviosos, pero seguros\u201d. No han encontrado rastro de ninguno de los cuatro tripulantes, el Litos es la embarcaci\u00f3n con m\u00e1s desaparecidos. Del barco solo encontraron los motores. Tambi\u00e9n una mochila de Fernando, que qued\u00f3 enredada en una h\u00e9lice.<\/p><\/blockquote>\n<p>Su esposa todav\u00eda pregunta: \u201cYo no s\u00e9 mucho de las cuestiones del mar, pero, \u00bfpor qu\u00e9 no los sacaron? \u00bfPor qu\u00e9 la Marina no los evacu\u00f3? Yo solo quiero que esta tragedia no le pase a otra familia. No vale la pena perder la vida por un barco\u201d.<\/p>\n<p><strong>Andr\u00e9s Cortez, capit\u00e1n, 42 a\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p>Le dio tiempo a marcar a su hija y a decir su nombre. Sof\u00eda, de 19 a\u00f1os, escuch\u00f3 la voz de su padre antes de que la comunicaci\u00f3n se cortara. Eran las 12 de la noche. Otis estaba abriendo las fauces en Acapulco y los marineros fueron las primeras presas. Andr\u00e9s Cortez, de 42 a\u00f1os, era capit\u00e1n del Bacchus y llevaba dos d\u00e9cadas trabajando en el mar. Ese d\u00eda hab\u00eda estado arreglando las l\u00e1minas de su casa en Pie de la Cuesta para que su familia estuviera segura. Recibi\u00f3 una llamada a las tres de la tarde de su marinero, Gustavo Hurtado, de 36 a\u00f1os, para organizarse y comprar provisiones para pasar la noche, como acostumbraban cada vez que los tocaba velar la embarcaci\u00f3n. Los dos siguen desaparecidos.<\/p>\n<p>Hasta el momento, las familias han recibido un chaleco y un juego de domin\u00f3 con el nombre del Bacchus. \u201cEso es todo. No se ha encontrado ning\u00fan pedazo del barco, nada, como era de fibra de vidrio, me dice la Marina que pudo haberse despedazado\u2026 y de su cuerpo no tenemos nada\u201d, se rompe su esposa Patricia Nogueda. \u201cLo sigo esperando. A pesar de que ya pas\u00f3 un a\u00f1o. Muchos me dicen que ya deje de buscarlo, que ya lo suelte, que ya no va a regresar, puede ser. Pero a un a\u00f1o no pierdo la esperanza todav\u00eda\u201d.<\/p>\n<p><strong>Federico G\u00f3mez, marinero, 62 a\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p>Lo \u00faltimo fue una mirada triste. Sal\u00eda Federico G\u00f3mez a las nueve de la noche del 24 de octubre de 2023 para irse a trabajar al Acarey, uno de los bares de fiesta m\u00e1s famosos de la bah\u00eda de Acapulco. Esa noche hab\u00eda seis miembros de la tripulaci\u00f3n abordo del yate de tres pisos. Ten\u00edan que ser suficientes para cuidarlo. No sobrevivieron a Otis. Se han recuperado los cuerpos de cinco de ellos, pero falta el de Lico. \u201cGracias a Dios lo vi por \u00faltima vez. Me desped\u00ed de \u00e9l. \u2018Que te vaya bien, con cuidado\u2019, le dije. \u00c9l nam\u00e1s se me qued\u00f3 viendo, con unos ojos tristes. Y yo le sonre\u00ed. Le sonre\u00ed y \u00e9l ya se fue para trabajar\u201d, cuenta su esposa Marlenne Tenorio.<\/p>\n<p>Federico llevaba 16 a\u00f1os empleado en el Acarey. Hab\u00eda sido en la bah\u00eda donde hab\u00eda conocido a Marlenne, que vend\u00eda artesan\u00edas por el malec\u00f3n. Despu\u00e9s de la pandemia sobreviv\u00edan en una casita de l\u00e1mina en el cerro con su sueldo de marinero. No pens\u00f3 en la opci\u00f3n de no ir a trabajar. \u201c\u00c9l sali\u00f3 temprano, para llegar puntual, porque \u00e9l era muy puntual\u201d, encoge la voz. \u201cLa Marina nos dijo que algo feo se aproximaba, pero nunca nos dijeron qu\u00e9 era\u201d.<\/p>\n<p>Otis despedaz\u00f3 al Acarey. Un video tomado por uno de los marineros muestra los minutos antes de la llegada del hurac\u00e1n. Esas im\u00e1genes son las \u00faltimas pistas que atesora su esposa. Una grabaci\u00f3n donde se oye su risa, una recopilaci\u00f3n en Tiktok donde aparece una mochila que es la suya. Lo busc\u00f3 los d\u00edas, las semanas y los meses siguientes. Fue hasta los hospitales de Ciudad de M\u00e9xico donde le hab\u00edan dicho que hab\u00eda un hombre parecido a \u00e9l. Sigue esperando un rastro, un asidero. \u201cYo como su esposa nunca he sabido nada. Se siente cada d\u00eda m\u00e1s feo. No hay soluci\u00f3n para nosotros\u201d.<\/p>\n<p><strong>Alejandro Sandoval, marinero, 31 a\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p>Este jueves la familia de Alejandro Sandoval lo va a celebrar con un pozole. Han hecho playeras con su foto. \u201cEscog\u00ed la m\u00e1s bonita\u201d, dice orgulloso su padre, Alejandro Sandoval, \u201cmi hijo estaba chulo. Mira, tengo un \u00e1lbum de puras fotos\u201d. Ha pasado un a\u00f1o sin \u00e9l y su padre sigue llorando cada vez que se asoma al 24 de octubre. Su hijo se fue a las tres de la tarde al gimnasio y de ah\u00ed le marcaron para regresarse a cuidar el barco, el Litos. La \u00faltima comunicaci\u00f3n fue a las 11.30 de la noche a su hermano, todo estaba saliendo mal.<\/p>\n<p>Este fan del Cruz Azul y de la m\u00fasica electr\u00f3nica apenas llevaba un a\u00f1o trabajando como marinero. Antes hab\u00eda probado como mec\u00e1nico y tambi\u00e9n en empresas de pintura, pero lo hab\u00eda dejado. En el mar estaba contento, cuenta su padre, que le ense\u00f1\u00f3 a nadar en un peque\u00f1o pozo de agua que hab\u00eda cerca de la Avenida Costera, hace 16 a\u00f1os. Hab\u00eda viajado con la embarcaci\u00f3n a Puerto Vallarta y estaba disfrutando del trabajo. Su b\u00fasqueda ahora ha dejado congelado a su padre, que ha llenado la casa con su foto y sus c\u00e1rteles de b\u00fasqueda. \u201cTodo est\u00e1 parado, no hay nada\u201d.<\/p>\n<p><strong>Demetrio Felipe, capit\u00e1n, 48 a\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p>Se call\u00f3 Otis e Iracema Morales se lanz\u00f3 a buscar a su marido. Acompa\u00f1ada de sus tres hijas, el camino hasta la marina les dur\u00f3 horas en un Acapulco arrasado. Por la ruta se encontraron a algunos capitanes de barco. Ninguno era su esposo, Demetrio Felipe, encargado del Sereno durante los \u00faltimos 15 a\u00f1os. Se hab\u00eda marchado de casa a las tres de la tarde, cuando el patr\u00f3n le marc\u00f3 para que moviera la embarcaci\u00f3n a la base naval y ya se quedara a cuidarla. Habl\u00f3 con \u00e9l a las 21.30: \u201cMe dijo que otras embarcaciones ya se hab\u00edan soltado y que le estaban pegando. \u00c9l esperaba el hurac\u00e1n a las tres o cuatro de la ma\u00f1ana, no a las nueve&#8230; Esa fue nuestra \u00faltima conversaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Era normal que Felipe, de 48 a\u00f1os, aguantara las tormentas en la embarcaci\u00f3n, \u201cera su trabajo\u201d, aunque su esposa recuerda que antes tuvo otro patr\u00f3n que lo mandaba fuera de Acapulco en esas temporadas, para evitar el riesgo. Entonces viajaba a Mazatl\u00e1n o a Puerto Vallarta. Pero con Otis, se qued\u00f3 con sus dos marineros para cuidar el yate de 70 pies. Solo sobrevivi\u00f3 uno de ellos. Adem\u00e1s de Demetrio falta Rub\u00e9n Torres Campos, de 32 a\u00f1os. \u201cEl barco lo encontraron hecho a\u00f1icos, solo hallaron los motores, ni una pertenencia, ninguna. A un a\u00f1o y no hay respuestas\u201d.<\/p>\n<p><strong>La tragedia del Rosemary Christy<\/strong><\/p>\n<p>Reina Sarabia perdi\u00f3 en la madrugada del 25 de octubre a su madre, a su hermano y a su sobrino. Mar\u00eda Hilaria Delgado, Sebasti\u00e1n Herrera (de nueve a\u00f1os) y Luis Alberto L\u00f3pez (de cuatro) estaban dentro del barco Rosemary Christy cuando lleg\u00f3 Otis. Su \u00faltima comunicaci\u00f3n fue a las 11.30 de la noche. \u201cMe dijo que estaban acostados, se encontraban en el camarote cuando empez\u00f3 el mal tiempo\u201d, se\u00f1ala Reina tras unos lentes oscuros. \u201cEl \u00faltimo mensaje se lo mand\u00e9 a las 12.05, ya no lo ley\u00f3\u201d.<\/p>\n<p>El hurac\u00e1n cort\u00f3 los cabos que anclaban en Caleta al Rosemary Christy, capitaneado por Vicente Herrera (esposo, padre y abuelo de los desaparecidos). Ante el peligro, el marinero trat\u00f3 de llevar la embarcaci\u00f3n hasta la base naval, crey\u00e9ndolo un lugar m\u00e1s seguro, pero los vientos ya hab\u00edan embravecido al mar.<\/p>\n<p>Durante la traves\u00eda por la bah\u00eda, la embarcaci\u00f3n aguant\u00f3 dos inmensas olas. La tercera, de m\u00e1s de seis metros, lo llev\u00f3 a pique. Herrera es el \u00fanico que sali\u00f3 a flote. Sobrevivi\u00f3 agarrado a una tabla con otro marinero. La Marina los rescat\u00f3 a las siete de la ma\u00f1ana en la isla de la Roqueta. Nada m\u00e1s se ha vuelto a saber de Mar\u00eda Hilaria y los ni\u00f1os. \u201cLa Marina ha hecho estrategias para encontrarlos, sin embargo, no hemos tenido la fortuna, ni siquiera de encontrar el yate. Creemos que est\u00e1n dentro del mismo, pero si no lo encontramos, no vamos a dar con ellos\u201d, resume la tristeza Reina Sarabia.<\/p>\n<p><strong>Marco Antonio Ch\u00e1vez, ingeniero de m\u00e1quinas, 54 a\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p>Marco Antonio Ch\u00e1vez falt\u00f3 a su \u00faltima promesa. El ingeniero de m\u00e1quinas, de 54 a\u00f1os, se despidi\u00f3 en la ma\u00f1ana de su esposa: \u201cLleg\u00f3 el jueves temprano\u201d. \u201c\u00c9l cuando me dec\u00eda lleg\u00f3 tal d\u00eda a tal hora siempre llegaba. Pero no lleg\u00f3\u201d, dice Erika Dinora. Otis hundi\u00f3 la embarcaci\u00f3n Marazul a las 12 de la noche, nada m\u00e1s llegar el hurac\u00e1n. Con \u00e9l se llev\u00f3 a Marco Antonio y al marinero Jos\u00e9 de Silverio Garc\u00eda. Sobrevivi\u00f3 el capit\u00e1n. \u201cNo sabe d\u00f3nde fue porque no hab\u00eda visibilidad con el viento y no hab\u00eda ninguna fuente de luz. La embarcaci\u00f3n era muy grande, 98 pies, de aluminio y se hundi\u00f3 entera\u201d, relata Dinora, que trabaj\u00f3 en ese mismo barco casi 10 a\u00f1os de hostess.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cNo hubo contacto por parte de sus patrones, nadie se acerc\u00f3 a m\u00ed para decirme que se hab\u00eda hundido\u201d, dice seria. Desde entonces repasa las horas, los videos, y sobrevive a los nuevos huracanes. John volvi\u00f3 a inundar su casa en la zona Diamante, donde vive con su hija de nueve a\u00f1os. Ha pensado en regresarse a Puerto Vallarta, donde naci\u00f3, pero no lo hace, en cambio, sigue puntual cada martes en la cita con la base naval.<\/p><\/blockquote>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/elpais.com\/mexico\/2024-10-25\/desaparecidos-por-cuidar-un-yate-los-24-marineros-que-se-trago-otis.html\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\">El Pa\u00eds<\/a><\/p>\n<blockquote class=\"twitter-tweet\">\n<p lang=\"es\" dir=\"ltr\"> ESPECIAL | Desaparecidos por cuidar un yate: los 24 marineros que se trag\u00f3 \u2018Otis\u2019<\/p>\n<p>EL PA\u00cdS re\u00fane las historias de los trabajadores que estaban cuidando los barcos de sus patrones cuando lleg\u00f3 a Acapulco el hurac\u00e1n de categor\u00eda cinco<\/p>\n<p>\ufe0f <a href=\"https:\/\/twitter.com\/BeaGTorres?ref_src=twsrc%5Etfw\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">@BeaGTorres<\/a><br \/> <a href=\"https:\/\/t.co\/EMnIY47Sv4\" target=\"_blank\">https:\/\/t.co\/EMnIY47Sv4<\/a> <a href=\"https:\/\/t.co\/8JOeZbP6CS\" target=\"_blank\">pic.twitter.com\/8JOeZbP6CS<\/a><\/p>\n<p>&mdash; EL PA\u00cdS M\u00e9xico (@elpaismexico) <a href=\"https:\/\/twitter.com\/elpaismexico\/status\/1849815962641432901?ref_src=twsrc%5Etfw\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">October 25, 2024<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p> <script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><\/p>\n<blockquote class=\"twitter-tweet\">\n<p lang=\"es\" dir=\"ltr\">Cuando el hurac\u00e1n arras\u00f3 con el puerto tambi\u00e9n se llev\u00f3 a 31 personas que contin\u00faan como desaparecidas; Abigail estaba en el yate Litos, &#8230; <a href=\"https:\/\/t.co\/ZKUBoF9xhG\" target=\"_blank\">https:\/\/t.co\/ZKUBoF9xhG<\/a> <a href=\"https:\/\/twitter.com\/RaymondOrta?ref_src=twsrc%5Etfw\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">@raymondorta<\/a> <a href=\"https:\/\/twitter.com\/hashtag\/sebusca?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">#sebusca<\/a> <a href=\"https:\/\/twitter.com\/hashtag\/wanted?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">#wanted<\/a> <a href=\"https:\/\/twitter.com\/hashtag\/recompensa?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">#recompensa<\/a><\/p>\n<p>&mdash; Wanted Se Busca, Policia Interpol Desaparecidos (@wanted_sebusca) <a href=\"https:\/\/twitter.com\/wanted_sebusca\/status\/1849745409842749578?ref_src=twsrc%5Etfw\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">October 25, 2024<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p> <script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL PA\u00cdS re\u00fane las historias de los trabajadores que estaban cuidando los barcos de sus patrones cuando lleg\u00f3 a Acapulco el hurac\u00e1n de categor\u00eda cinco. A un a\u00f1o de la tragedia, las familias piden protocolos para que no se repita Las \u00faltimas pistas est\u00e1n dentro de una hielera. En un trozo de respaldo o en un chaleco desgastado. Sus familias han buscado respuestas en videos virales de TikTok y en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":155734,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[81,23],"tags":[55407,8283,55408,13999],"views":43,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/155733"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=155733"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/155733\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/155734"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=155733"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=155733"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=155733"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}