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Un romance de oficina y hoy son la pareja más rica del mundo

Publicado:enero 18, 2018
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Pocos saben que los esposos Jeff y Mackenzie Bezos se conocieron en una de las situaciones más comunes para encontrar el amor: Una entrevista de trabajo

Jeff Bezos y su mujer

Desde su viaje en busqueda de la sede de su empresa, por carretera a Seattle, hasta convertirse en una de las compañías más poderosas y omnipresentes, MacKenzie ha estado al lado de Jeff durante todo el periplo empresarial que le ha llevado no solo a ser el hombre más rico del mundo en la actualidad, según el ranking anual de ‘Forbes’, sino de todos los tiempos.

Según el índice de la agencia ‘Bloomberg’ de multimillonarios del mundo, la fortuna del empresario estadounidense, que cumplió 54 años el 12 de enero, alcanza los 106.000 millones de dólares. Junto con su mujer, son considerados como una de las parejas más poderosas.

No obstante, lo que poca gente sabe es que se conocieron en una de las situaciones más insospechadas para encontrar el amor: una entrevista de trabajo.

“¿Cómo no enamorarse?”

Fue en 1992, en D.E. Shaw, un fondo de inversión de Nueva York, en el que MacKenzie era investigadora asociada y Jeff el vicepresidente. De hecho, el fundador de Amazon suele comentar que lo primero que supo de ella fue gracias a su currículum. Ahí descubrió que tenían algo en común, que ambos eran graduados de la Universidad de Princeton, y pronto comenzó a desarrollarse una relación más allá de lo profesional. Ella consiguió el trabajo y se convirtieron en vecinos de oficina. “Durante todo el día escuchaba esa risa fabulosa. ¿Cómo no enamorarse?”, dijo él en una entrevista a ‘Vogue’. No obstante, fue ella la que se lanzó para invitarle a comer. En tres meses ya estaban comprometidos y en seis, casados.

Jeff ha comentado en numerosas entrevistas que tenía muy claro el tipo de pareja que quería: buscaba una mujer ingeniosa y con inventiva, que “pudiese sacarle de una prisión del Tercer Mundo”. No tuvo que llegar a tal extremo, pero sí acompañarle en su aventura empresarial. Aunque ella no estuviese acostumbrada al mundo de los negocios, supo apreciar la pasión de su marido y en 1994 ambos dejaron sus trabajos y viajaron a Seattle para fundar Amazon.

Fue ella la que se lanzó para invitarle a salir. En 3 meses ya estaban comprometidos y en 6, casados

Se instalaron en un pequeño apartamento de alquiler en el centro de la ciudad (ahora tienen más de cinco mansiones en propiedad, repartidas por todo EEUU). Si bien ella empezó como contable en la empresa, hoy es más conocida por su faceta de escritora (ya lleva dos novelas). Actualmente siguen juntos y felices y cuando se les pregunta por su éxito como pareja presumen de su vida ordinaria y de las diferencias entre sus personalidades: “A él le gusta conocer gente. Es un tipo muy sociable. A mí en cambio los cocteles me irritan. Las conversaciones, cuanto más breves, mejor”.

Asimismo, la prensa estadounidense suele elogiar que “se les vea tan normales” por ir a recoger a sus hijos al colegio y otras actividades mundanas. En cambio, el director ejecutivo de Amazon asegura que todo se reduce a saber lavar los platos: “Es la cosa más sexy que hago”.

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